21/07/11
Homenaje a Becquer
Publicado por
Adry
Allá, en Soria, donde las ninfas griegas viajan hasta sus tierras, se edifica un templo de oscuras y a la vez bellas leyendas entre mujeres lujuriosas y hombres que gozaban de los placeres del invierno entre fuego, banquetes y festividades.
Nunca creí poder recorrer los pasajes de aquel claustro, y poder ver los arcos que gobiernan los espíritus de aquella Orden Militar de Hospitalarios de San Juan de Jerusalen.
Su iglesia te envuelve en un flashback de guerras y cantos ante victoriosas batallas que ganaban aquellos templarios.
Cuando en la noche de los difuntos escuchas el Duero correr, es la hora, cuando las almas de estos muertos vuelven y bailan, disfrutando de lo que no pudieron hacer. Como dice la leyenda, al día siguiente se ven las huellas de los esqueletos, y lobos masacrados. Becquer mencionó además, de sus invisibles campanas que se sumergen en la mente de una persona, hipnotizando a todo aquel que las percibe.
Betriz perdió su banda allí en el monte, y Alonso quiso ir a buscarla. Y tras una noche d eincertidumbre, beatriz que esperaba a la llegada de su primo, se desveló con una tenebrosa sensación viendo su banda azul colgada, de el cabecero de su cama, envuelta de sangre. Los sirvientes al ir a darla la mala noticia del desgarramiento de Alonso por los lobos, encontraron a Beatriz muerta de horror.
Asi se dice, que en el monte de las animas, cuando un cazador volvió a por el desconocido paradero del cuerpo de Alonso, pudo percibir a los esqueletos corriendo por aquellas praderas, y a lo lejos una mujer llorando a los pies de una tumba.
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