25/10/11
Querido Nadie.
Publicado por
Adry
"Que materia inexistente guarda el amor. Esa locura que todos deseamos algún día. Allí, donde no haya, ni donde ha habido, allí llegará esa materia inexistente."
Querido nadie.
Aquí te dejo mis letras. Oídas por los remotos arboles de lo desconocido, entre sus susurros, sus llantos, o quizá sus alegrías.
Querido nadie te he escrito. Llegué al clímax de la felicidad y conseguí coger la pluma y escribir en estas cuatro blancas paredes de oscuridad y tensión. Llegué al fondo de la tristeza y vi que tras una sonrisa siempre espera el astuto llanto para invadirnos. Querido nadie, seas madre, padre, hermano, o amigo. A ti te escribo esta carta ya de remitente desaparecido.
Logré llegar tranquilo a la habitación y no oía nada para reconfortarme. Solo le oía a él. Su voz grabada en las paredes, en mi memoria. Su sonrisa, ya tan feliz. Su arqueo de cejas. Sus ojos desaparecidos en la penumbra de ese negro esmeralda. Él mismo.
Abrí el cofre, y me lancé. Corrí a su estancia, y guarde mis momentos de nerviosismo. Durante el camino el suave viento chocaba en mis mejillas aun coloradas. Le quería besar, abrazar. Le quería a él. Sea como sea, por sus saludos, sus miradas. La pérdida de mi locura.
Esquivé, salté y quité de en medio a todos esos obstáculos que me puso la guerrera vida, pero no era suficiente pues llegué a ese lugar donde rodeados de verde descanso y de risas infantiles le vi contigo. Allí fundiendo vuestra blandura de labios, jugando con vuestras manos y dejándoos llevar por vuestro amor. Allí donde el verde se convertía en magenta degradándose, donde las blancas nubes cargaban su color a gris. Allí, en ese parque.
...Susurros de silencia que luchan por causas perdidas...
Y volví, sin querer saber más de nadie. Y ahora aquí estoy. Llorando por ese amor que se guardaba y del que mis latidos dependieron. Pero un corazón no deja de latir cuando muere, sino cuando late sin sentido. Y mírame. Pronto latirá sin sentido, y finalmente sin vida. Cobarde de aquel, pero eso ya me da igual. Intentando ser valiente hasta echar a correr.
Querido nadie, seas madre, padre, hermano, o amigo, nunca olvides que la sonrisa lleva a la preocupación y que tras la tormenta llega siempre la calma. Tú podrás llevarte bien con esa noria que gira y gira. Hasta el día que mi noria pare en la felicidad como me dijo alguien en su momento, no puedo esperar. Tampoco puedo vivir con esto. Así, querido nadie, seas quien seas, escriba a quien escriba, espera hasta que tu noria se detenga en el día más soleado que tengas, para no moverse más. Yo soy un impaciente.
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Es precioso, es como Alegre y triste a la vez... es bastante desconcertante.
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