"Quizá buscó ser una acompañante. O solamente, alguien para ocupar el corazón de una niña. De rasgos suaves, pálidos. Preciosos. De ojos entrañables y profundos. Inamovibles. Con una boquita tierna."
Toco sus mejillas de porcelana, y están tan frías... Su inerte piel, suave, helada, gélida pide ayuda. Busca de aquello que va y viene, corre y anda, huye y vuelve. Su mirada es otra quieta mirada permitida por sus ojos, azules. Intactos. Le gustaría sonreír, porque ella quisiese sonreír, le gustaría llorar. Pero la crearon con una sonrisa eterna. Sin ganas de sonreír, pero con una bella sonrisa en pequeños labios.
Tantos nombres recorren las frías vidas de los infantes, tantos sentimientos que se olvidan a través de la edad. Tanta imaginación.
Le gustaría ser como esa niña. Poder hablar y decirle un <
Y si puede hablar, que sea cantando. Suena una linda nana de voz de extrema dulzura que te envuelve en una noche de dolor, de adolescencia. Aun sigues teniendo al acompañante de piel fría. Y aunque ya no estés tanto tiempo con ella, aun recuerdas esos buenos momentos en los que ponías voz a tu mejor amiga en casa. A veces pasas a tu cuarto y la ves ahí apoyada. Con esa mirada, mirada de complicidad al estúpido infinito, buscando la manera de poder expresar que quiere un corazón. Que necesita de amor y de amar. Que se sintió sola en eso de los amigos, y para alguien quien puede abrazar, no puede hacerlo. Es de porcelana. Ella quiere poder mover sus ojitos tiernos, y sonreír sabiendo que sonríe por algo de verdad. Quiere mover esos bracitos. Quiere abrazar a su amiga.
Y su estúpido infinito acompaña a la suerte, teniendo dos caminos por delante. Morir, estampada contra el olvido, la basura, o seguir, de generación en generación con la hija de su amiga, y las hijas de las hijas... Pero siempre sin poder abrazar... Sin poder decirlo.
Wow!! Eres bueno tío. Sigue escribiendo. Ocultos lectores te seguirán desde sus pantallas. Un saludo!
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