17/12/11

Buenos días Princesa.



" Llora si crees que el mundo se cae por encima de tus ojos y no lo puedes sujetar. No llores si eres la columna de uno de los mundos que te rodean."

Tener miedo no significa ser un cobarde. Al revés, significa tener un corazón que late con fuerza y siente con verdadero amor. Si se va un amor, llora. Nunca lo contengas. Que la niebla de tus caminos te haga mostrar que eres fuerte no significa que no llores. Yo, tú y todos lloran. Anda despacio y con cautela, pero no dejes de andar. Pasea despacio si no quieres caminar, pasea rápido si tienes que gritarle al mundo que estás feliz.

Cuando cerramos los ojos, soñamos y a veces soñamos algo que nos hace tener miedo. Cerramos los ojos a lo oscuro, a nuestros sueños, nuestras inquietudes se hacen reales en dimensiones paralelas a las dimensiones perpendiculares. Y no sabemos, no pensamos, solo vemos como ocurre. Y soñamos. Sueño dentro de otro sueño. Y así se nos hace más difícil volver a la realidad.

Nos gusta despertar con una frase, algo bonito. Que se grite. Me gustaría despertarte, y haberte despertado todos tus días con un <<¡Buenos días Princesa!>>. Me gustaría ser parte de tu sueño, de un sueño sin miedo. Donde la tristeza nos oiga poco y me puedas susurrar lo mucho que me quieres, y yo que me quiero casar contigo. Como lo hacíamos antes. ¿Recuerdas?. Nací tarde o tu demasiado pronto. Pero quiero casarme contigo y para siempre fortalecer el mito de Edipo.

Quiero llevarte por encima de las nubes, volver a ser un niño y cogidos de la mano, incrustarnos en la ceguera de las nubes donde no halla un mundo más que el color blanco y sus derivados grises.

Joder. Ni si quiera sé si te vas y ya creo que yo tengo que hacer las maletas.

Quiero que llegue el amanecer. Un nuevo día y te encuentre en la cama con una sonrisa, y poder susurrarte dándote el desayuno...<< Buenos días Princesa. >>. Un nuevo día en el que esta inquietud desaparezca y todos esbocemos una sonrisa amplia, como la que esbozamos cuando abrazamos palmeras, o miramos un cielo despejado tras haber caído un gran diluvio.

Quiero que llegue el amanecer y dejar de llorar.

0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada